Este capítulo guía a las personas formadoras en la elección y el uso de métodos de enseñanza que ayuden a los adultos sordos, sordociegos y con dificultades auditivas a mejorar sus habilidades digitales. Al utilizar estos métodos, las personas formadoras pueden capacitar al alumnado para navegar con confianza en el mundo digital, acceder a información sanitaria importante y mejorar su calidad de vida.
¿Qué son las competencias digitales?
Las competencias digitales son las habilidades necesarias para utilizar dispositivos digitales como ordenadores, teléfonos inteligentes, aplicaciones y redes para encontrar y manejar información. Incluyen:
Ejemplo: En las zonas rurales, la conectividad a Internet puede ser débil, lo que dificulta el aprendizaje en línea.
Ejemplo: Una nueva aplicación podría reemplazar a una antigua y requerir que el alumnado se adapte.
Ejemplo: Algunos se sienten cómodos con los teléfonos inteligentes, pero no con los ordenadores.
Descripción:
Implementación:
Ejemplo de buena práctica: Una persona formadora muestra al alumnado cómo utilizar una aplicación de salud. El alumnado descarga la aplicación, configura perfiles y practica la introducción de datos de bienestar durante la sesión.
Descripción:
Implementación:
Ejemplo: El alumnado trabaja de manera conjunta para crear un boletín digital que promueva la concienciación sobre la salud en la comunidad sorda, utilizando un software de publicación básico.
Descripción:
Implementación:
Ejemplo: Un taller en línea enseña al alumnado cómo participar en videoconferencias utilizando plataformas como Zoom, incluida la organización de reuniones y el uso de funciones de accesibilidad.
Descripción:
Implementación:
Ejemplos de buenas prácticas:
Descripción:
Implementación:
Ejemplos de buenas prácticas: Una aplicación recompensa al alumnado con insignias por completar módulos sobre seguridad en línea, lo que fomenta el progreso y les permite aprender a su propio ritmo.
Ejemplo: Proporcionar materiales sin conexión o programar sesiones cuando el acceso a Internet esté disponible.
Ejemplo: Enseñar cómo navegar en diferentes navegadores, para que el alumnado pueda usar cualquier programa de Internet.
Aunque la tecnología es una herramienta poderosa, la interacción humana sigue siendo esencial.
Ejemplo de buenas prácticas: Organizar debates grupales en los que los estudiantes compartan sus experiencias con la tecnología, fomentando un sentido de comunidad.