Este capítulo destaca las habilidades clave de enseñanza que las personas formadoras necesitan cuando trabajan con adultos sordos, incluidos los sordociegos y personas sordas con discapacidades adicionales. Al adoptar estas habilidades, el personal docente pueden crear entornos de aprendizaje inclusivos, atractivos y eficaces que respeten la diversidad y promuevan el aprendizaje permanente.
El alumnado adulto sordo procede de entornos diversos y tiene preferencias comunicativas y estilos de aprendizaje únicos. Algunos utilizan la lengua de signos; otros recurren a la lectura de labios o a tecnologías de apoyo. El personal docente debe tener en cuenta estas diferencias para ofrecer las mismas oportunidades de aprendizaje.
Consideraciones importantes: